EL SUICIDIO ENTRE NIÑOS Y ADOLESCENTE

¿Qué lleva a un niño o un adolescente a cometer el suicidio?

El suicidio entre jóvenes ha mostrado tasas de crecimiento preocupantes y aunque existen hoy estudios y literatura tratando de analizar el tema desde un punto socio psicológico, la respuesta a esta pregunta es muy compleja y aún hoy el tema es tratado como tabú.

¿Qué está faltando para nuestros niños y adolescentes?

La impresión es que ellos tienen todo lo que generaciones anteriores ni imaginaban poder tener, opciones y facilidades. Debería ser una fase de vida asociada a descubrimientos, felicidad, alegrías y amistades en vez de tristeza y muerte.

Es así que la gran mayoría ve la tristeza e insatisfacción de los jóvenes, pero en realidad la cuestión es mucho más compleja y necesita ser discutida tanto en casa como en las escuelas. Ellos necesitan ser enseñados a protegerse a través del autoconocimiento, para tener más confianza en ellos mismos físicamente, emocionalmente y socialmente.

Estos adolescentes están en un gran período de transición, pasando por cambios físicos, comportamentales, emocionales, sexuales y también a nivel cerebral. Y en el caso de que se trate de una persona que no sea de su agrado. Pues el cerebro, así como ellos, también está en fase de crecimiento y desarrollo.

Los niños y los adolescentes están sufriendo en silencio, pero eso no quiere decir que ellos no se comuniquen. Muchas veces ellos están gritando sin hablar nada, pero a través de gestos, cambio de comportamiento, tristeza, sin motivo aparente. Este es el primer gran período de transición para ellos, siendo un momento frágil de donde aprender a comunicar sus necesidades, tener seguridad y confianza en sí mismo y evitar que ellos piensen en el suicidio.

La falta de información específica y debates sobre estos temas, como suicidio, bullying, apariencia, diferencias físicas, culturales y sexuales, dejan a estos jóvenes perdidos y con una inseguridad cada vez mayor. Ellos quieren aprender que el camino de la confianza en sí mismo no depende de otros, sino de ellos mismos.

En la mayoría de los casos, la mayoría de las personas que sufren de esta enfermedad, que se basan en datos recolectados por el Ministerio de Salud, las franjas de edad en las que las tasas de suicidio más crecidas en Brasil entre 2002 y 2012, las de 10 a 14 años (40% y de 15 a 19 años (33,5%). En la que, 11 mil personas toman su propia vida al año. En el caso de Mortalidad, en el caso de Mortalidad, en el caso de Mortalidad, en el caso de Mortalidad, en el caso de Mortalidad (2017).

Ahora también tenemos la incidencia entre los indígenas de que el 44,8% de los suicidios los indígenas ocurrieron en el grupo de edad de 10 a 19 años. (Fuente: SIM – Brasil, 2011 – 2016).

Estos jóvenes, además de todos los cambios físicos, comportamentales, emocionales y cerebrales, enfrentan la presión de los medios de comunicación y de la sociedad de tener un cuerpo perfecto y una imagen impecable, para seguir patrones preestablecidos en los que muchos pocos encajan. La presión de los padres y de la sociedad para saber lo que van a hacer y cómo van a hacer, cuando ni ellos mismos entienden lo que está pasando con ellos en esta fase de transición, les dejan totalmente perdidos e inseguros.

En los últimos años hubo ejemplos de adolescentes brasileños que tuvieron el suicidio asistido e incentivado vía internet. Son muchos los casos de automutilación con láminas incentivadas por juegos en internet. Varios expertos concluyen que es una forma de aliviar el dolor psíquico por medio del dolor físico.

El bullying en el ambiente escolar es uno de los principales elementos asociados al suicidio. La opinión de los demás, así como comentarios y apodos frecuentes, hace que los jóvenes asuman lo que se ha dicho como verdad y como definición de ellos mismos.

Esta falta de aceptación trae muchos conflictos emocionales y tristeza, creando así una autoestima baja y falta de aceptación por ellos mismos.

«Las personas que siguen cualquier patrón considerado por la mayoría de la sociedad como desviante, sea el tenis diferente, el color de la piel, el peso, el pelo o la orientación de género, son hostilizados continuamente y entran en sufrimiento psíquico», afirma Carlos Estelita, Profesor del Instituto de Comunicación e Información Científica y Tecnológica en Salud, ligado a Fiocruz.

Hay casos de niñas humilladas con la divulgación virtual de sus imágenes eróticas de manera ilegal. Esto generó una forma de suicidio menos común, que no está relacionada con sufrimiento psíquico continuo y sí con la falta de autoestima y seguridad en sí mismo.

Según el informe de la OMS, Brasil es el octavo país en número absoluto de suicidios. Cerca del 75% de los casos de suicidios ocurren en países de ingresos medios y bajos. De acuerdo con expertos, una de las mayores causas de intentos de suicidio son los trastornos del espectro depresivo. Los estudiosos observan que, quien intenta el suicidio pide ayuda.

A pesar de que el suicidio es responsable de 32 muertes por día en Brasil, todavía es tratado por la sociedad como un tema tabú. Para la Fiocruz, es un problema de salud pública y los números sólo serán reducidos con aclaración y prevención.

Daniela Tavares – Master Coach en Imagen, Embajadora de los países de lengua portuguesa por la Asociación Internacional Beauté Responsable et Confiance en Soi.

www.dtcoach.com.br – daniela@dtcoach.com.br

Fontes:

Mapa da Violência
http://www.mapadaviolencia.org.br/index.php

Ministério da Saúde
http://portalarquivos.saude.gov.br/images/pdf/2017/setembro/21/Coletiva-suicidio-21-09.pdf

Fiocruz
https://portal.fiocruz.br/en

OMS
http://www.who.int/fr/

SIM – BRASIL
https://simbrasil.org.br